He visto como en la historia de los hombres caen los santos ante sus pensamientos adversos
De allí como nacen los nuevos esclavos de los tiempos
He visto como titilan las luces infinitas del destino de los cielos
He aprendido como se viaja a través de tormentas y tempestades
He tenido polvo en mis manos de hogares demolidos por desamor y soledades
He sentido como el ethos inexplicable se contrae y ahoga las notas susurradas por mis cuerdas vocales
Ahora, tu sólo pides que cante...
Yo pido... mi capricho sea destruido...
La madre naturaleza pudiera conceder tus deseos,
mientras nos refugiamos en las sobras de ciudades devastadas
mientras auyentamos nuestras sombras recitando poesías para liberar las yuntas anclandas
mientras nos olvidamos del pasado y vivimos el presente,
Sólo nos queda pedirle a Dios que el futuro no nos sea indiferente...
1 comentario:
Llego a tu blog porque uno de tus más fervientes "fans" me lo ha recomendado.
No estaba equivocado.
Un abrazo desde Costa Rica
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